Usuario

Contraseña


Síguenos en:



¡Cuidado con las ventanas!

Los gatos paracaidistas son aquellos que, bien por curiosidad, por falta de cálculo o por despiste, acaban con sus huesos sobre el suelo tras una caída de varios metros de altura. El interés de nuestro felino por el mundo exterior debe ser controlado de forma segura por el propietario.

Muchos gatos, con el consentimiento de sus propietarios, “disfrutan” del aire exterior que les proporciona la apertura de ventanas, balcones... Ciertos felinos, a pesar de tener controlado el deambular por estas zonas de riesgo, tienen “despistes” y pierden el equilibro; su interés por algún objeto (lo más habitual es la ropa tendida) o algún animal en movimiento (generalmente pájaros o insectos) pueda acabar provocando un mal paso, un fallo en el cálculo y la caída al vacío.

Lo que parece seguro es que ningún animal “se lanza” voluntariamente, que ninguno pretende experimentar fuertes sensaciones tras una concienzuda reflexión de los pros y los contras de una incierta caída.

Las posibles lesiones a las que se enfrenta un gato paracaidista son, como podremos comprobar, muy dispares. Hemos visto animales que han caído desde alturas imposibles y que no presentan lesiones, y otras veces caídas “leves” han acabado en un final fatal.

¿De qué depende el resultado de las lesiones?

Si intentamos dejar el factor suerte a un lado (aunque sea uno de los factores más importantes), podríamos enumerar los siguientes puntos como primordiales en la consecución de unos u otros resultados “post-caída”:

- Peso del animal: a mayor peso, mayor velocidad de caída y mayor impacto.
- Altura de caída: a mayor altura, mayor impacto.
- Zona de caída: no es lo mismo caer sobre un suelo de cemento que sobre el césped de un parque.
- Arquitectura y elementos exteriores del edificio: en la caída el animal puede encontrarse con tendederos, toldos... que ayudan a amortiguar de alguna manera el golpe.

Entre las lesiones más frecuentes están:

- Fracturas: las más habituales son las de fémur, las de los huesos de las extremidades anteriores y las de la mandíbula.
- Lesiones internas: roturas de la vejiga de la orina, traumatismos diversos en bazo, lesiones en pulmón, etc.

Aunque nuestro animal no presente lesión alguna tras la caída, la revisión por el veterinario es fundamental; muchas de las lesiones no dan la cara en los momentos siguientes al accidente, y por ello no se debe descartar un problema ante la inexistencia de síntomas.

Para evitar las caídas al vacío de nuestros felinos debemos intentar evitar su contacto con las alturas; existen cerramientos para ventanas y balcones, en forma de mallas, de todo tipo de materiales, con variados sistemas, de fabricación profesional o casera... cualquiera de ellos, si evita la caída, es bueno.

La otra forma de evitar la caída es utilizando el sentido común: manteniendo alejado al animal de las zonas de riesgo.

Y finalmente es fundamental que nuestros gatos estén identificados...

Si el animal cae y sus lesiones no son de gravedad puede quedarse quieto, o cerca de la zona de caída, pero también puede correr despavorido y desorientado, siendo su localización difícil, o casi imposible, sin el adecuado medio de identificación.


 

 
Compartir: