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¡Por fin pasó la época de muda!

Renovación del "fondo de armario"

Para los seres humanos los cambios de estación, más bien de temporada climatológica, resultan sencillos: cambiamos la ropa de nuestros armarios. Ese proceso tan fácil, aunque algo engorroso, no tiene una comparación simple para las "vestiduras" de nuestros felinos amigos.

Acabamos de terminar una época de convivencia difícil, la muda: pelos por todos sitios, el animal con un continuo acicalado, algún que otro problema con las bolas de pelo, etcétera. Sin embargo, cuando el animal está regenerando su vestuario, se avecina un nuevo cambio de temperaturas.

Esta locura estacional, este vaivén continuo de temperaturas, provoca un estrés al organismo de nuestro gato, porque todos sus recursos se destinan al funcionamiento diario de todos los órganos y aparatos, así como a "situaciones especiales". A este respecto, una hembra preñada tendrá los gastos orgánicos que cualquier otro gato, más los de "construir" un variable número de nuevos seres vivos.

Por su parte, un gato sano normal tendrá una serie de "gastos fijos orgánicos", pero en determinadas épocas, con los cambios de temperatura, con las mudas, ¡necesitará más recursos!

¿Cómo se enfrenta un felino a ese "cambio de armario"?

La muda es un proceso en el que el organismo demuestra su estado general, si es o no capaz de abastecer todos los requerimientos que la piel y el pelo están demandando. Esto es así, porque ambos forman una de las estructuras de mayor tamaño e importancia de su organismo: se trata de un órgano de protección y frontera entre el exterior y el interior de nuestra mascota, con una función termorreguladora fundamental.

Con frecuencia pensamos en el pelo del animal sólo como algo "puramente estético"; pues no, es un órgano, una estructura de vital importancia para el animal, y que, por tanto, es nuestra obligación cuidar de la mejor manera posible.

La alimentación desempeña un papel primordial en la belleza y en la salud del pelo. Componentes como el aceite de borraja, la soja o el aceite de pescado son responsables del brillo, y el complejo vitamínico B, los aminoácidos, el zinc y el cobre nutren la piel y el pelo y favorecen la síntesis de queratina.

Por supuesto, un protocolo diario de cepillado, unido a una alimentación especialmente formulada para cuidar la piel y el pelo, asegurarán que el final del período de muda se desarrolle favorablemente y que el pelo, que ahora está en pleno crecimiento, se vea brillante y suave, además de ver la piel en su pleno estado de salud.

 

 
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