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Cálculos urinarios
Estamos ante una de las principales patologías de las vías urinarias del gato y su prevención evitará ponerlo en serios apuros.
Entre las principales patologías causantes de alteraciones en las vías urinarias bajas de un gato podríamos citar la formación de cálculos (urolitiasis), las infecciones urinarias, los procesos inflamatorios, los tumores y los defectos congénitos. Un animal con un problema en sus vías urinarias bajas presentará alteraciones en la micción, inapetencia y apatía. En muchos casos los animales permanecen de forma casi continua en la bandeja de arena, lo que muchos propietarios confunden con incesantes intentos para defecar. Cuando un animal presenta dificultad o imposibilidad para orinar durante más de 24 horas, el dolor abdominal y los signos de apatía llegan a ser muy severos.
FACTORES DE RIESGO
La presencia de cálculos en las vías urinarias de los gatos es más posible en los animales entre uno y diez años que en los menores de un año o mayores de diez.
CAUSAS
Los cálculos o urolitos están formados por concreciones (cúmulos) minerales alrededor de una matriz; la formación de estos urolitos se debe a la inicial formación de microcristales que posteriormente forman urolitos en cualquier localización del sistema urinario del animal. Los urolitos más comunes en los gatos son los de estruvita (fosfato amonio magnesio). El consumo diario de agua, la cantidad y el tipo de alimento ingerido, predisponen a la aparición de distintos tipos de cálculos en el animal. Un alimento de calidad, que controle el grado de acidez de la orina, ayuda a limitar la formación de cristales de estruvita.
DIAGNÓSTICO
Para confirmar las sospechas debemos acudir al veterinario cuanto antes; él realizará un minucioso interrogatorio: desde cuándo presenta los síntomas, si es la primera vez que tiene el problema, si está en tratamiento y con qué fármacos, qué síntomas aprecia el propietario, qué tipo de alimentación, incluso la marca comercial, además del consumo de agua, por citar los más importantes. Entre las pruebas complementarias para conseguir el diagnóstico exacto del problema están análisis de orina (evidencia y composición de los cálculos, pH, cultivo), radiografía y ecografía.
TRATAMIENTO
El tratamiento de la urolitiasis en los gatos dependerá en gran medida del tamaño de los urolitos y de las alteraciones que éstos produzcan en la micción. En ciertos casos, con urolitos pequeños y sin alteración importante de la micción, el uso de una dieta adecuada al problema lo resolverá. En aquellos casos en que los urolitos imposibiliten la micción se deberá recurrir a la cirugía para su eliminación; el tratamiento dietético también será utilizado en estos casos. En patologías por cálculos que además se acompañen de infecciones bacterianas, hay que aplicar el tratamiento antibiótico oportuno tras la realización de un cultivo de orina.
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